Enviar a tu hijo o hija a vivir con una familia de acogida durante su estancia de inmersión lingüística puede generar tanta ilusión como inquietud.
Las preguntas surgen solas: ¿serán amables?, ¿se llevarán bien?, ¿y si no encajan?
Es normal tener dudas: dejar que tu hijo viva fuera, en otro entorno y con otras rutinas, requiere confianza.
En Nathalie Language Experiences lo sabemos bien. Por eso, cuando hablamos de “familia ideal”, no hablamos de perfección, sino de algo mucho más importante: compromiso, cuidado y valores compartidos.
No hay familias perfectas, pero sí familias comprometidas
Las host families que colaboran con nuestros programas no se eligen al azar.
Pasan por un proceso riguroso de selección y seguimiento, basado en tres pilares:
- Motivación auténtica: buscamos familias que quieran acoger para compartir, no solo por el aspecto económico.
- Entorno seguro y estable: visitamos sus hogares y comprobamos las condiciones de alojamiento, convivencia y bienestar.
- Empatía y comunicación: valoramos la actitud, la apertura cultural y la disposición a ayudar al estudiante durante su adaptación.
La experiencia nos ha enseñado que lo importante no es la casa, sino la actitud: familias que abren su hogar, su tiempo y su afecto para atender y hacer sentir cómodo al estudiante.
Qué esperar (y qué no) de una familia de acogida
Es importante que tanto los padres como los alumnos tengan expectativas realistas.
Vivir con una familia en otro país no es lo mismo que ir de vacaciones: es convivir, adaptarse y aprender desde la experiencia.
Qué sí puedes esperar:
- Un entorno acogedor, seguro y supervisado por nuestro equipo local.
- Una familia que se implica de verdad en la integración del estudiante.
- Interés por compartir su cultura, su idioma y sus rutinas del día a día.
- Comunicación constante con el estudiante y con Nathalie Language Experiences.
- Atención cercana y seguimiento continuo durante toda la estancia.
Qué no deberías esperar:
- Que todo encaje desde el primer día. La realidad es que el proceso de adaptación lleva su tiempo, tanto para el alumno como para la familia.
- Que la host family tenga las mismas costumbres, horarios o estilo de vida que la tuya. La diferencia forma parte del aprendizaje.
- Que no surjan pequeños malentendidos o momentos de ajuste. Son naturales y se resuelven fácilmente con diálogo y empatía.
Cada convivencia es única. Lo importante no es que sea perfecta, sino que haya diálogo, respeto y apoyo constante, tanto por parte de la familia como del equipo local.
Perfiles de host families: distintas formas de abrir el hogar
En nuestros programas conviven diferentes tipos de familias de acogida:
- Familias con hijos adolescentes, con quienes los alumnos comparten intereses y actividades.
- Matrimonios sin hijos en casa, con más tiempo y dedicación para cuidar.
- Madres o padres acogedores individuales, muy comunes en países como Irlanda o Reino Unido.
- Parejas jóvenes o familias multiculturales, que aportan una visión abierta y dinámica.
Todas ellas comparten algo esencial: la ilusión de hacer sentir al estudiante como en casa. Y detrás de cada familia hay un equipo local que vela porque esa acogida sea positiva, estable y enriquecedora.
Así se vive una acogida: la experiencia contada en primera persona
Nada explica mejor lo que significa una host family que escuchar su propia voz.
En este vídeo, Anne Marie, anfitriona en Irlanda, comparte cómo ha sido recibir a varios estudiantes internacionales y cómo esa experiencia ha transformado también su hogar.
“Mi primer estudiante llegó el verano pasado, y desde entonces he tenido varios. Mis hijos lo llaman ‘mi quinto hijo’, porque así lo trato: como uno más.
Lo despierto por las mañanas, le preparo un desayuno caliente y lo llevo al colegio.
Si mi hijo viajara a España, me gustaría saber que alguien lo cuidaría igual.
Me encanta tenerlos en casa; cada uno ha dejado una huella distinta, pero todos se han ido felices. Para mí, son parte de la familia.”
La historia de Anne Marie resume lo esencial: acoger no es solo abrir la puerta de casa, sino ofrecer apoyo, estabilidad y afecto.
Cómo guiamos el proceso
Elegir la familia de acogida adecuada es solo el principio. En Nathalie Language Experiences acompañamos de cerca a cada estudiante antes, durante y después de su estancia.
- Antes del viaje, recogemos información detallada sobre gustos, rutinas, alergias, intereses y necesidades especiales para hacer el mejor matching posible.
- Durante la estancia, mantenemos contacto directo con el estudiante y con el equipo local, asegurando una comunicación constante.
- Si hay algún problema, actuamos con rapidez y empatía, buscando siempre la mejor solución. En casos excepcionales, gestionamos un cambio de familia, pero la mayoría de las experiencias se resuelven con diálogo y comprensión.
Esa atención constante y personalizada es la razón por la que tantas familias vuelven a confiar en nosotros, tanto para las estancias de verano en el extranjero como para los cursos académicos en Irlanda
El aprendizaje que va más allá del idioma
Vivir con una familia local no solo mejora el inglés: enseña a adaptarse, convivir y abrirse a nuevas formas de entender la vida.
Muchos estudiantes regresan con algo que no se enseña en un aula: confianza, madurez y una mirada más amplia sobre sí mismos y sobre el mundo.
Y cuando las familias españolas reciben el primer mensaje de sus hijos diciendo “I feel at home”, entienden que todo ha valido la pena.
Cuando la convivencia se convierte en aprendizaje
Vivir con una familia de acogida no es solo una parte logística del programa. Es el contexto en el que el idioma se vuelve cotidiano, las rutinas enseñan y la adaptación ocurre de forma natural.
A través de la convivencia diaria, el estudiante aprende a comunicarse, a respetar otras formas de vivir y a desenvolverse con mayor autonomía. Son aprendizajes silenciosos, pero profundos, que acompañan mucho más allá de la estancia.
Por eso, una buena experiencia en este sentido, no se mide en encajar a la perfección, sino en sentirse acompañado durante el proceso. Y cuando eso ocurre, el idioma deja de ser una barrera y empieza a formar parte de la vida.
Si estás valorando un programa de inmersión para tu hijo o hija, puedes ampliar información sobre nuestros programas de verano en el extranjero aquí.



